¿ACEPTAMOS "SOPA DE CERDO? COMO MENÚ DEL DÍA?

EL ORIGEN DEL PROBLEMA
Los españoles siempre hemos ido por detrás de italianos, alemanes o franceses en cuanto a iniciativas políticas. A estas alturas, nadie pondrá el grito en el cielo al leer esto; tenemos aceptado nuestro papel de "farolillo rojo" del movimiento NR europeo.
El cáncer del derechismo y esa amalgama de partiduchos y sectas encuadradas en el "área patriótica" , nos ha impedido desarrollar propuestas políticas realmente revolucionarias y adaptadas a nuestra realidad. Debido a esta situación, en nuestro país hay cierta tendencia a COPIAR descaradamente tácticas de agitación llegadas desde estos países hermanos.
LOS IDENTITARIOS FRANCESES
En estos últimos años, la "importación de ideas" ha sido especialmente eficaz. Muchos camaradas han abrazado directamente "la lucha identitaria", un movimiento nacido de la nueva derecha que en Francia tiene cierta capacidad de acción. No sabemos si considerarlos una corriente política o cultural, ya que sus planteamientos van desde el primitivismo racista a la colaboración con fuerzas patrióticas como el FN, pasando por la agitación cultural de bajo nivel. Su discurso gira en torno a las etnias (paradójico pues Francia es uno de los países más mestizos de Europa). En su mayoría, los identitarios entienden la IDENTIDAD como algo que se hereda por "ciencia infusa" y por la sangre. Pierre Vial, presidente de Tierra y Pueblo, ha hablado en muchas ocasiones de "limpieza étnica". El componente sociológico que conforma la IDENTIDAD es reducido a la mínima expresión en su discurso. Podemos resumir esta "ideología" empleando una cita de este señor:
“Soy de esos que consideran que, si no existe una homogeneidad, una identidad racial, lo demás no puede existir"
COPIANDO Y ERRANDO
Como ya hemos señalado, nuestra baja autoestima nos hace permeables a iniciativas extravagantes. Entre todas ellas destaca la distribución de "SOPA DE CERDO" a indigentes.
Seguramente nuestros primos "identitarios" quieren echar a golpe de pucherazo a todos los inmigrantes de su país invadido, y no se les ha ocurrido otra cosa que repartir sopa de hígado de puerco entre los pobres. Evidentemente, excluyen a algunos Judíos y a Musulmanes... Pero por motivos meramente religiosos y culturales, NO RACIALES.
Ningún judío o musulmán está inhabilitado por su genética a comer sopa de cerdo. ¿Quién no ha conocido al típico marroquí que se emborracha y come jamón? ¿No hay árabes o judíos ateos? ¿No existen europeos blancos musulmanes?.
Si sólo querían dar de comer a blancos rubios y de ojos azules (como los modelos de su propaganda), les identitaires han fracasado. A ver qué le dicen a un indígena ecuatoriano cuando se acerque a la cazuela...ya que a ese seguro que le gusta la "sopa cristiana". Tampoco creo que desagrade a los gitanos... Así que su absurda "limpieza étnica" se queda en nada, en una simple anécdota que será recordada como una iniciativa ultraderechista. Es evidente que hay que poner freno a la inmigración ilegal, pero con propuestas políticas y no con extravagancias circenses. La inmigración está destruyendo nuestra identidad, convirtiendo nuestros países en torres de babel, Pero debemos recordar que la ocupación económica y cultural de Europa está comandada por un país fundado por blancos: USA.
¿LAICOS?
Cometiendo un grave error, nuestros vecinos se han saltado a la torera el "laicismo" que por fortuna avanza en el mundo NR. Una cosa es denunciar que grupúsculos islamistas amenazan Europa, y otra muy diferente atentar contra la dignidad de camaradas que han encontrado en un libro (El Corán) lo que otros han hallado en La Biblia. Los mismos que nos hablan de "paganismo" y de danzas silvestres a la luz de la luna, defienden a capa y espada la "identidad cristiana" de Europa. Que se aclaren. O empezamos a considerar la religión como algo del ámbito privado, o perderemos militancia en medio de discusiones absurdas. Espero que "en nombre de la identidad" no se me castigue por mi profundo ateísmo...
CONCLUSIONES
No hay nada negativo en importar formas de lucha de otros países europeos, pero debemos cribar cuidadosamente las modas que nos llegan. Algunas son absurdas de por sí, y otras no tienen razón de ser en España.
Nadie nos ha regalado nada y nadie nos lo va a regalar; es nuestra tarea defender lo nuestro y proponer nuevas alternativas. Si realmente asumimos nuestro papel de vanguardia, no podemos seguir siendo ese "Farolillo rojo" de la gran patria europea, tenemos que crear nuestro espacio y no limitarnos a "copiar y errar" un día sí y el otro también.